Una abeja puede picar a una persona o a un depredador con su aguijón, el cual es parte de su abdomen.  Cuando una abeja pica, su aguijón, el saco de veneno y otras partes de su cuerpo se destruyen, lo que produce la muerte de la abeja. A pesar de que la abeja muere, su picadura tiene efectos inmediatos porque las púas penetran la piel de una manera profunda, lo que ayuda a que el veneno igualmente entre rápidamente dentro del organismo. Si el aguijón no es removido de la víctima inmediatamente, los síntomas aumentarán gradualmente.

La picadura de la abeja es reconocida como muy dolorosa, pero los síntomas que resultan de una picadura varían y depende de la cantidad de veneno inyectado y de las condiciones físicas de la víctima. El dolor inicial se desvanece con el tiempo, pero únicamente después de un periodo de inflamación y picazón. Algunos individuos pueden llegar a tener enrojecimiento en la piel, alrededor de la picadura. Aunque la picadura de una abeja de la miel no suele ser peligrosa, algunas personas pueden resultar alérgicas al veneno de la abeja y pueden sufrir graves efectos secundarios tales como nauseas, desmayos y, en casos extremos, la muerte.

Aunque la picadura de una abeja de la miel puede parecer leve, un tratamiento inmediato debe ser considerado. Un método para la eliminación del aguijón es usar una tarjeta de crédito o un cuchillo romo para pasarlo sobre la zona afectada. El veneno puede ser removido después de dos o tres minutos.

Una compresa fría puede aliviar el dolor y disminuir la inflamación y la picazón. Los geles refrescantes con extractos de menta, castaña o eucaliptos para la piel también pueden resultar útiles. Si el enrojecimiento persiste, se conseja tomar un analgésico de venta libre o algún antihistamínico en forma de pastilla. Si los síntomas persisten o empeoran, o si se produce una erupción, servicios médicos de emergencia deben ser consultados.