El pasado mes de marzo denunciamos la mortandad masiva de abejas, en algunas comunidades autónomas, entre las que se encuentra la Comunidad Valenciana, debido al uso de plaguicidas en la agricultura convencional y en particular durante la floración de frutales, atractivos para las abejas y otros insectos polinizadores.

Movilizaciones por parte del sector apícola, de organizaciones locales y de Greenpeace con casi 250.000 firmas, en contra del uso masivo y abusivo de plaguicidas en el campo, han dado su fruto. Elena Cebrián, Consejera de Agricultura de la Comunidad Valenciana, anunció lo siguiente:

“Vamos a establecer un plan de control en explotaciones agrícolas para atajar el uso de insecticidas que pueden dañar a las poblaciones de abejas, particularmente en época de floración, se establecerá un protocolo de actuación que facilitará la coordinación entre Ocapas (oficinas comarcales agrarias), el departamento de Sanidad Animal, el Seprona y la Policía Autonómica de Medio Ambiente, dados los problemas de coordinación detectados estos últimos años, en el momento en que un apicultor ha presentado una denuncia al respecto.”

Se trata de unas medidas que el sector apícola demanda desde hace años y que jamás se habían abordado, ha subrayado la consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. Con ellas, la conselleria afrontará el problema de la mortalidad de las abejas durante la época de floración de los frutales por tratamientos con productos peligrosos, en especial insecticidas.

polinizacion

Se trata de un primer paso, pendiente del desarrollo del plan anunciado y un ejemplo a seguir por otras Comunidades Autónomas afectadas.

Todo lo que hagamos por el bien de las abejas, repercutirá también en el bien de los demás polinizadores, de los ecosistemas, de la agricultura y de nosotros mismos, porque además de que son seres vivos fascinantes, su función es vital para el equilibrio ecológico del planeta.